24/10/05 La organización BirdLife International advierte
que las respuestas precipitadas a la gripe aviar basada en datos incompletos o
poco sólidos podrían hacer gran daño a las aves y a la biodiversidad en
general, a la vez que se incrementa la alarma sobre el riesgo que supone el
virus para la gente y para la industria aviar.
En particular, BirdLife
International se opone rotundamente a cualquier
propuesta de sacrificar las aves silvestres en una tentativa de controlar la
propagación de la enfermedad, basada en cuestiones de practicabilidad,
efectividad, al mismo tiempo que en conservación. Cualquier tentativa
podría extender mucho más el virus, en caso de que los supervivientes se
dispersasen a nuevas áreas, y además, las aves sanas se estresarían y se
volverían más propensas a la infección.
La Organización Mundial de la Salud, la
FAO y la Organización Mundial para la Salud Animal (OIE) están de acuerdo en
que el control de la gripe aviar en aves silvestres mediante el sacrificio no
es factible y no se debería intentar.
Del mismo modo, las tentativas de
desecar los humedales no sólo serían desastrosas para las aves acuáticas y la
biodiversidad, sino que también serían contraproducentes por los mismos motivos
que el sacrificio de aves conllevaría una mayor probabilidad de propagación del
virus de la gripe aviar. Las aves acuáticas buscarían emplazamientos
alternativos y se verían obligadas a volar mayores distancias y soportar
condiciones más duras a lo largo de su ruta de migración lo que acentuaría su
debilidad y agotamiento y las haría más propensas a la infección.
Aparte de su contribución a la
conservación de la biodiversidad, los humedales son vitales como medidas para
controlar las inundaciones, purificar el agua y reciclar nutrientes. El
sustento de muchas comunidades y economías nacionales dependen de los
humedales.
Basándose en las pruebas disponibles
más completas de brotes recientes de H5N1, BirdLife
afirma que las técnicas de control más eficientes implican una mejora en la bioseguridad, reducción de la probabilidad de contacto
entre las aves domésticas y las aves silvestres o las fuentes de aguas
infectadas, así como las restricciones en los movimientos de las aves
domésticas y el comercio de aves.
El Director Científico de BirdLife International, el doctor Leon Bennun, señaló la importancia de informar y equilibrar justamente las respuestas a la amenaza de la gripe aviar, así como en la transmisión de la información pública. "Es importante que en las discusiones de las cuestiones acerca de la gripe aviar se debe distinguir entre los verdaderos problemas causados por la propagación de la enfermedad dentro de las poblaciones de aves, sobre todo dentro de la industria aviar, y los riesgos teóricos de una pandemia humana".