Conclusiones
de las Jornadas sobre Buitres II (curso de verano de la UNED; Barbastro, julio de 2004)
En los últimos treinta años, se ha realizado un enorme esfuerzo para el estudio y la
conservación de los buitres en diferentes países; destacando España, donde se encuentra
la mayor parte de las poblaciones de Europa. Sin embargo, los importantes logros
alcanzados se encuentran amenazados, en la actualidad, por el uso del veneno, ciertas
normativas referentes a la eliminación de cadáveres animales, parques eólicos en sitios
inadecuados, y otros problemas.
Existen
muchos datos al respecto. Ante la gravedad de la situación, se aconseja tener en cuenta,
por un lado, las conclusiones del curso anterior en Ávila (2001), que siguen vigentes
(también en lo relativo a los trabajos forestales en zonas y épocas de cría, y la
difusión de ciertas rutas verdes); y por otra parte, las siguientes
observaciones, aportadas por los ponentes y otros especialistas participantes en el curso
realizado en Barbastro:
1) La lucha contra el uso de cebos envenenados debe convertirse en el mayor y más
importante proyecto de conservación. El veneno es la principal amenaza para las aves
carroñeras. Es fundamental que la Administración invierta en evitar y, en su caso,
perseguir, la utilización ilegal de productos tóxicos.
Aun siendo el uso del veneno un problema complejo, tras seis años de funcionamiento del
Programa Antídoto se empiezan a ver resultados positivos. En Baleares ha disminuido el
uso de veneno, y en diferentes comunidades autónomas se dispone de estrategias
específicas contra el veneno. No obstante, el problema sigue siendo muy grave.
2) Es urgente legalizar los muladares (y otros puntos de alimentación de aves
carroñeras), con las debidas garantías sanitarias; y hacerlo de acuerdo con las
circunstancias de cada uno de ellos.
3) No se deben instalar parques eólicos en las cercanías de las colonias ni de las rutas
migratorias de los buitres.
En muchos otros lugares, son necesarios estudios completos y pormenorizados del uso del
espacio y de la incidencia de los parques eólicos y sus estructuras asociadas (tendidos)
en las aves, especialmente en los buitres. El dinero para las medidas compensatorias debe
invertirse en acciones directas que permitan estudiar y resolver estos problemas, y no en
aspectos que nada tienen que ver con estas estructuras.
Por otra parte, se deben aislar, señalizar o enterrar, según el caso, los tendidos
eléctricos que ocasionan muertes de buitres y otras aves protegidas.
4) Los proyectos de reintroducción de especies deben acometerse con todas las garantías
de continuidad en el espacio y en el tiempo. Nunca debe existir prisa por alcanzar los
objetivos marcados, sino que se debe trabajar con todas las eventualidades controladas.
5) Es necesaria una mayor investigación en la biología de las especies, que permita
actuar adecuadamente en su conservación.
6) El uso de videocámaras ha demostrado ser una herramienta muy eficaz para la obtención
de datos inéditos de la biología reproductora del quebrantahuesos, con importantes
implicaciones para su conservación.
7) La población andaluza de buitre negro, formada por algo más de doscientas parejas
reproductoras, tiene su futuro condicionado por la utilización ilegal de veneno.
8) Los comederos de alimoches deben contar con la colaboración de las explotaciones
ganaderas.
9) A lo largo de las décadas de los 80 y los 90, la población de alimoche del Valle del
Ebro ha sufrido un declive estimado en un 50 %. Las principales causas parecen ser el uso
ilegal de veneno para el control de predadores, y la disminución del alimento tras el
cierre de los muladares y la irrupción de las enfermedades del conejo. La detallada
información obtenida a lo largo de estos años ha permitido estimar con precisión
los.distintos parámetros demográficos de dicha población, lo que permitirá elaborar un
buen modelo demográfico de la misma. Confiamos en que las simulaciones de dicho modelo
permitirán diseñar las medidas de gestión más adecuadas, para garantizar la
conservación de esta especie.
10) Los buitres con presencia regular en Portugal son de tres especies, cada una con una
situación demográfica distinta. El alimoche se mantiene estable en los núcleos más
densos, pero está en disminución en todas las áreas con baja densidad. El buitre
leonado sigue aumentando su población, pero ese incremento no se corresponde con un
aumento en el área de distribución; la especie se mantiene sólo junto a la frontera con
España. El buitre negro sigue su intento de instalar una población estable, que se
espera en breve. Los principales problemas que les afectan siguen siendo los venenos y la
disminución de carroñas.
11) Las poblaciones francesas de alimoches son muy débiles, comparadas con las
españolas. Pero tenemos en común la voluntad de salvaguardarlas, al igual que al resto
de las poblaciones europeas. Los naturalistas franceses cuentan con los españoles, que
tienen el más hermoso patrimonio natural de Europa, para ayudarnos a trabajar juntos.
12) El proyecto de cría en cautividad del alimoche en Italia, llevado a cabo por el WWF
Toscana y la Provincia de Grosseto, es básico para la conservación de la especie en
Italia y, en el futuro, también en Europa. Esta experiencia puede ser útil para la
creación de una red de proyectos para la protección del alimoche en Europa. Hasta ahora
se han conseguido sacar adelante siete pollos nacidos en cautividad. Uno de ellos fue
soltado el pasado año, por primera vez. En 2004 se proyecta soltar un segundo pollo,
nacido en esta temporada de cría.
13) Deben destacarse los éxitos conseguidos por variados proyectos de reintroducción de
buitres en diferentes lugares de Francia y de otros países, del sureste español, etc. En
este sentido, es posible que el Proyecto Canyet consiga próximamente las primeras
reproducciones recientes en libertad para la provincia de Alicante.
14) Los buitres leonados usurpan nidos de águila perdicera y real, y/o los destruyen en
disputas o para recoger material; forzando a menudo a las águilas, en zonas de alta
densidad de buitre, a ocupar zonas más expuestas, lo que puede originar más fracasos
reproductores. Sin embargo, éste no es un factor que pueda ocasionar la rarefacción de
las águilas.
15) Los amantes de las rapaces carroñeras debemos seguir manteniendo ánimo suficiente
para solucionar los problemas que atraviesan estas aves; recordando que los buitres son el
objetivo, no el medio.
16)
Sería importante invertir un mayor esfuerzo en publicar, en forma de artículos
científicos y divulgativos, toda la información que se recoge y que acaba en informes
técnicos que son muy valiosos localmente, pero que luego no tienen apenas difusión; y
que ayudarían a conservar el buitre negro y otras muchas especies.
17) Es justo reconocer el extraordinario trabajo realizado, en favor del estudio y de la
conservación de las aves carroñeras, por distintas entidades públicas o privadas, y por
bastantes personas; a menudo con magníficos resultados, y a veces con muy escasos medios
materiales. Resulta triste que muchas veces no se haga explícito este reconocimiento a
guardas excelentes y a otras personas que lo merecen.
Sería deseable que tanto trabajo bien hecho, desarrollado a lo largo de décadas,
siguiera dando sus frutos, transformados en éxitos de las poblaciones de todas las
especies de buitres. El veneno es el problema más preocupante. También es fundamental
conseguir una mejor coordinación (y colaboración) entre numerosos proyectos, grupos de
trabajo, y comunidades autónomas. Lo contrario puede derivar en la autodestrucción de
grupos de trabajo, y en un perjuicio para la conservación de las aves.
18) Las Jornadas sobre Buitres de la UNED se consolidan como un referente para expertos y
organizaciones que trabajan en investigación y conservación de buitres. Dichos cursos se
muestran como una oportunidad.para transferir conocimiento, compromiso e ilusión a
alumnos que potencialmente podrían formar parte de los equipos de trabajo que están en
marcha.
En este sentido, el foro de la UNED ha sido un escenario excelente para exponer el
Plan de Acción para la Recuperación y Conservación de los Buitres en los
Balcanes, un programa que involucra a nueve países y más de 30 entidades locales,
y que precisa de la colaboración internacional y de la experiencia española. De manera
espontánea y como resultado de las Jornadas sobre Buitres II, varios alumnos
se han apuntado a colaborar voluntariamente en cualquiera de los proyectos en marcha en
los Balcanes.
Por otra parte, en el curso han surgido nuevas ideas de acción para impulsar la lucha
contra el veneno a nivel nacional.
19) Los ponentes y participantes en las Jornadas felicitan a la UNED, y también al Fondo
Amigos del Buitre, por la acogida y por la organización del curso; y desean que las
reuniones de este tipo se mantengan en el tiempo.