EL MIRLO CAPIBLANCO (TURDUS TORQUATUS) EN LA SIERRA DE AITANA


 Autor: Antonio Bañuls Patiño.  a_banuls@yahoo.es 

A finales de Septiembre, con el Otoño, llegan los primeros Mirlos capiblancos a la Sierra Aitana. Esta especie es un invernante común y regular en la umbría de la sierra, aunque el número de individuos que pasan el invierno en esta zona fluctúa de un año a otro, llegando algunos años a ser abundante, como el invierno del 2001-2002, en el que se observaba doquier formando bandos, algunos de hasta 40 individuos. 

Especies de vegetales productoras de frutos carnosos y que aguantan en la planta hasta el Invierno, como Rosa pouznii, Sorbus aria, Prunus spinosa o Crataegus monogyna entre otros, abundan en la umbría de la sierra y son una excelente fuente de alimento para los Mirlos capiblancos, aves insectívoras buena parte del año, pero que basan su dieta en frutos durante el invierno. 

Mirlo capiblanco (Turdus torquatus)                                               © Foto: Hnos. Santamaría.

El hábitat favorito de esta especie es el ecotono pinar/roquedo, y los mejores lugares para observarlos son las zonas más altas de la sierra, justo cuando el pinar termina a los pies de impresionantes cortados rocosos, aquí observaremos individuos solitarios y pequeños bandos, a menudo con algún ejemplar de Zorzal real (Turdus pilaris), especie con la que se asocia habitualmente. 

A veces también se le observa en los matorrales abiertos que rodean la Font de la Forata, cuando en pequeños grupos se introducen en grandes ejemplares de Espino albar (Crataegus monogyna)  para ponerse morados con sus frutos. 

Los Mirlos capiblancos pasan todo el invierno en la sierra, permaneciendo algunos individuos ya entrada la primavera, siendo hasta ahora la observación más tardía que tenemos el 16 de Abril de 2002. 

La observación detallada de los individuos, sobre todo si podemos verlos en zonas abiertas, o en las cúspides de los pinos que a veces gustan tomar, nos permitirá identificar individuos macho, hembra y jóvenes de primer año. 

Pero una observación más minuciosa de los ejemplares macho nos permitirá, con algo de fortuna, encontrar ejemplares de las dos subespecies que crían en Europa: La subespecie Alpestris, que cría en el centro y sur de Europa, inclusive los Pirineos y algunos puntos de la Cordillera Cantábrica, y  la subespecie torquatus, procedente del norte de Europa, sobre todo Gran Bretaña y Escandinavia. 

Los individuos torquatus, vistos de frente, presentan pecho y vientre negros excepto la medialuna blanca pectoral. Los individuos alpestris tienen pecho y vientre salpicados de blanco con un aspecto “ajedrezado” y alas más pálidas. La mejor época para observar estos últimos es durante la migración postnupcial, en el mes de Octubre, ya que durante el invierno los individuos son mayoritariamente torquatus. 

                                                 

Hábitat preferido del Mirlo Capiblanco en Aitana.                       © Foto: David Bañuls.

Para observar Mirlos capiblancos en la sierra Aitana, lo mejor es acceder por la pista que recorre la umbría y que parte desde el puerto de Tudons, junto a la base militar. El tramo entre las fuentes de L´Arbre y Forata es el mejor ya que transcurre cerca de sus hábitats favoritos. La umbría de Partegat y el Barranco de Tagarina son zonas de la sierra en las que también, en menor medida, se observan ejemplares.

Para terminar, y caso de que os acerquéis el próximo Invierno a la sierra Aitana a ver los Mirlos capiblancos, recordar cuando disfrutéis de los  espectaculares paisajes que estaréis en un lugar frágil, amenazado y escaso de protección… pero todavía bello.

 

Subir.