AVES EN EL PUERTO DE SANTA POLA


©Texto y fotos: Sergio Arroyo.

Gaviota Tridáctila.

Gaviota de Audouin en descarte.

Gaviota Sombría.

Vuelvepiedras.

El puerto de Santa Pola es el puerto pesquero de mayor importancia de la Comunidad Valenciana, tanto en el número de barcos como en el tamaño de capturas. El arte utilizado mayoritariamente es el arrastre, un método de pesca que consiste como su nombre indica en arrastrar las redes por el fondo lastradas por grandes planchas de acero que las mantienen sumergidas en el fondo. Se trata de un arte muy poco selectiva que además de causar graves daños a los fondos marinos, captura una gran cantidad de especies marinas de todo tipo, la mayor parte de ellas sin ningún valor comercial que según algunas estimaciones puede estar en torno al 70 % de las capturas realizadas y que son arrojadas por la borda. A las especies sin valor comercial y arrojadas al mar se le denomina descarte y es aprovechada por una gran cantidad de aves marinas. Ante esta oferta de alimento “gratis” (sin esfuerzo y asegurado) acuden al atardecer al entorno del puerto una importante cantidad de aves marinas. Las especies más comunes son los distintos tipos de gaviotas presentes en nuestras comarcas: gaviotas patiamarillas, reidoras, sombrías, cabecinegras, picofinas o audouines, junto a ellas aparecen charranes patinegros y comunes, cormoranes grandes e incluso algún alca que llega a meterse dentro del puerto. En el exterior del puerto siguiendo la estela de los pesqueros podemos observar pardelas baleares, alcatraces y con un poco de suerte algún págalo parásito que llegan hasta la misma bocana siguiendo a los barcos. En resumen, con una visita al puerto de Santa Pola podemos pasar la tarde disfrutando de las acrobacias de las gaviotas al capturar el pescado que flota en la superficie, a la vez que depararnos algunas sorpresas como la presencia de más de una treintena de vuelvepiedras y correlimos tridáctilos picoteando los sacos con pienso para las granjas de doradas y lubinas, o poder observar y fotografiar una gaviota tridáctila que abandonando momentáneamente sus hábitos pelágicos se introduce en el puerto y nos sobrevuela a corta distancia.

Subir.