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URDAIBAI Y SANTOÑA Texto y fotos: © Fernando Camuñas. 2006-01-03/04 Urdaibai y Santoña El pasado fin de año por diferentes motivos tuve que ir a Bilbao, por lo que aproveché para visitar estos dos enclaves cantábricos de los que había oído hablar pero que desconocía.
El clima no acompañó precisamente mucho, llovió todo lo que quiso y algo más si bien no hizo demasiado frío, además como me desplacé con toda la familia pues no tuve la libertad de horarios que hubiera deseado, pero aun así la experiencia valió la pena. El día 3 de enero con 9º C, poco viento, muy nublado y llovizna intermitente salimos en dirección Bakio, pasado este pueblo paramos en San Juan Gaztelugatxe, famoso monasterio situado en un islote conectado con la península por un puente y al que se accede por una “escalerita” de 400 peldaños tallados en la roca. Desde esta atalaya la vista del Cantábrico es magnífica, hacia el oeste está Bakio y hacia el este el Peñón de Akatz y el Cabo Matxitxako. En este peñón existe una colonia inmensa de gaviotas argenteas, patiamarillas, cormoranes moñudos y grandes, en la ladera del monte que lleva hasta el santuario se ven muchos petirrojos. La marea estaba baja, por lo que pudimos observar la amplia zona intermareal de gran importancia ecológica, y lo que no pudimos ver fueron las anátidas que se dejan ver por esta zona : serretas y algún eider, tampoco pude ver otras aves marinas de las que se ven en esta zona.
Luego nos desplazamos al Cabo Matxitxako por un bosque digno de un cuento de hadas si bien en alguna zona las empresas madereras le han inflingido heridas de consideración. Desde la atalaya del Faro Viejo se puede ver la isla de Ízaro que se ubica enfrente de la ria de Mundaka. Comimos en Bermeo, donde empezó a llover de forma muy importante y el tiempo comenzó a empeorar. Pasado el pueblo de Mundaka está el mirador de Mundaka sobre la ría del mismo nombre, y es aconsejable parar, el espectáculo es impresionante, se ve toda la ría, el monte Sollube está a nuestras espaldas y el Cabo Ogoño cierra la ría enfrente de nosotros, estamos en el corazón de la reserva de Urdaibai. Bueno continuamos hacia Busturia y poco después de pasar este pueblo se encuentra San Kristobal, donde nos desviamos hacia la izquierda hasta llegar al apeadero del “Eusko-tren” donde dejamos los coches, atravesamos la vía y se inicia una senda de unos cientos de metros que atraviesa el arenal de San Kristobal y que nos lleva hasta un observatorio amplio y terriblemente alejado de las aves, empeorado porque continuaba la marea baja y los pájaros estaban lejísimos, pero aun así pudimos ver muchos zarapitos trinadores, alguno real, agujas colinegras, alguna colipinta, muchas gaviotas reidoras, archibebes comunes, correlimos comunes y menudos, cormoranes grandes, un águila pescadora en un poste y lo que me llamó mucho la atención, un gran número de cornejas entre tanto limícola.
No vimos ni espátulas, ni garzas reales ni garcetas comunes ni tampoco vimos ánades de ningún tipo. Como el tiempo empeoraba y ya la luz se empezaba a ir, nos volvimos hacia Bilbao dejándonos Guernika-Lumo, Elantxobe, el bosque de Oma y el Cabo Ogoño para otra vez. El día 4 de enero nos fuimos a Santoña en Santander, continuaba lloviendo sin parar. En la carretera, a la altura de Colacaballo (¿o Saltacaballo?) vimos buitres leonados, recordando en ese momento haber leído en algún lado que existe una colonia de buitres en los acantilados marinos de esa zona. A la altura de Laredo vimos un busardo ratonero posado en un poste a pocos metros de la carretera. Se sale de la autopista por el desvió de Colindres, donde ya se empiezan a ver diferentes especies limícolas, gaviotas, cormoranes… Antes de llegar a Santoña, a la altura del convento de Montehano pude ver dos espátulas tan tranquilas al lado de la carretera.
La primera parada la realizamos en el mirador de La Arenilla, a escasa distancia de Santoña, este mirador se encuentra bastante bien situado, pero como el día anterior, la marea se había retirado ya, y el agua se localizaba algo lejos, pese a esto, vimos zarapitos trinadores, gaviotas sombrías, gaviotas argenteas, gaviotas reidoras, archibebes comunes, correlimos comunes zarapitos reales, muchos cormoranes grandes, garcetas comunes, andaríos chico, 2 serretas medianas y un chorlito gris. Tras un buen rato en el mirador y asesorados por algunos ornitólogos de la zona, nos fuimos a comer a Santoña para volver luego a Montehano y coger el cruce a la derecha en dirección Cícero. Esto fue lo mejor del viaje pese a que llovía a cantaros y no pudimos apenas salir del coche, vimos un zampullín cuellirrojo, varios cuellinegros, 19 ex de ánsar común pastando en los prados de la zona y con ellos una barnacla cariblanca, se agradeció mucho la información privilegiada que nos habían facilitado por la mañana, aparte vimos un número importante de ánades silbones, 4 ex mas de espátula , algunos ánades reales, un aguilucho lagunero, cornejas, urracas, garzas reales, garcetas comunes, avocetas, zarapitos, gaviotas diversas, mirlos pinzones, y además cabras y vacas. Como no paraba de llover, dejamos Colindres para otra ocasión y nos volvimos a Bilbao. Comentar como cosa curiosa que en el viaje de ida de Alicante hasta Bilbao vimos bastantes buitres leonados, un milano real, varios milanos negros, un aguilucho cenizo, un Busardo ratonero, un halcón peregrino y a la altura del monte Gorbeia vimos volando un ánsar, entre otras muchas aves. En el viaje de vuelta, volvimos a ver muchos buitres leonados, 2 milanos reales, muchos milanos negros, 2 cigüeñas (con gran sorpresa), un faisán en Burgos, un águila calzada, y otros muchos pájaros mas. Bueno, otra vez veremos lo que nos falta, e intentaremos que la marea esté alta para que las aves se nos acerquen a los observatorios y también intentaremos completar las zonas que en este viaje no se han podido visitar. |
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