LA CERDANYA
Texto y Fotos:
Toni Ferrero Belda.

Carlit.

Serra de Moixer.

Quebrantahuesos.

Inachis io.

Argynnis paphia.

Erebia neoridas.

Chazara briseis.

Collalba Gris.

Gorrión Molinero.

Piquituerto absorviendo minerales.

Pla de Gorrablanc. |
Durante las dos
últimas semanas de agosto y coincidiendo con las vacaciones familiares, pude
realizar pequeñas incursiones ornitológicas en esta comarca tan singular del
Pirineo.
La Cerdanya se
encuentra dividida entre España y Francia. Constituye un valle ancho por
donde circula el río Segre con altitudes considerables y con una orientación
este-oeste, situación atípica en los Pirineos.
Estas
particularidades le permiten tener zonas cerealístas , bosques de
caducifolios, bosques de abetos , de pino negro , pastizales de alta
montaña, grandes roquedos y cortados etc…
Tuve una gran
satisfacción al observar a dos parejas de quebrantahuesos. Una de ellas la
pude fotografiar (aunque con adversidades notables: contraluz y distancia)
desde la Tossa d’Alp a casi 2600 m de altitud mirando hacia Moixeró. Esta
pareja es una de las cuatro del parque Natural del Cadí.
La otra la
contemplé cerca del Estany Sec a 2100 m , perteneciente al macizo del
Puigpedrós.
A la Tossa
d’Alp podemos acceder desde el telecabina de la estación de esquí de la
Molina y desde luego que recomiendo la visita porque las vistas son
excepcionales: Sierra del Cadí, Pedraforca, Montseny, Puigmal, Macizo del
Carlit ,junto con los impresionantes barrancos del Moixeró.
Cerca del
refugio pude contemplar Chova piquigualda, cuervos y por sorpresa una
migración de milanos negros de unos 50 ejemplares.
A esta altura
fotografié las mariposas Aglais urticae i una bonita Erebia hispania.
En la zona del
Puigpedrós había una pareja de Culebrera europea cicleando sin parar.
Los buitres
leonados son fáciles de ver al igual que los Cernícalos. En l’estany de
Malniu (a 2260 m) encontramos a una descarada familia de ánades reales que
se acercaba a los turistas para pedirles comida.
En el camping
donde me alojaba, cerca de Puigcerdà (capital de comarca), existen campos de
cereal y pastos verdes en verano. Pude observar bastantes gorriones
molineros y también jilgueros, verderones y pinzones todavía criando. Un
verderón que había saltado de su nido fue a parar a las toallas que teníamos
tendidas y pasó un largo rato hasta que los niños se dieron cuenta y voló
como pudo para esconderse.
En estos campos
es fácil observar cornejas y ratoneros posados en cables y postes. También
se puede ver alcaudón dorsirrojo, arrendajo y curruca zarcera.
En el
campanario de Puicerdá existe una colonia de grajillas.
Lo más
destacado fue contemplar delante de mis narices a un gavilán intentando
cazar una codorniz que más tarde huyó.
En los campos
cercanos a la localidad de Montlluís (que está a 1550 m de altitud)
descubrí una gran cantidad de cernícalos sedimentados, (como mínimo 25 ex)
alimentándose de saltamontes que son muy abundantes en el mes de agosto.
Las mariposas
también son frecuentes y pude fotografiar : Inachis io, Argynnis paphia,
Coenonympha pamphilus, Lampides boeticus, Artogeia manii, Artogeia napi,
Erebia pronoe, Erebia neoridas, Ochlodes venatus, Polygonia c-album, Pyronia
tithonus, Kanetisa circe, Aphantopus hyperantus, Papilio machaon, Melanargia
lachesis y probablemente un híbrido entre M. Galathea-lachesis.
Hicimos una
excursión a l’Estany de les butlloses (en territorio francés) y pudimos
contemplar muchos buitres leonados junto con un águila real y chovas
piquirrojas. Lo más destacado fue la gran cantidad de verderón serrano que
había por la zona, buscando semillas de pequeñas plantas en los terraplenes.
Otro día nos
acercamos a l’estany de Malniu, donde estaban los quebrantahuesos. Por los
bosques de pino negro de la zona pude oír Mirlo capiblanco y ver varios
mosquiteros musicales. También había acentor común y muchos piquituertos que
extraían minerales del muro de un refugio de piedra.
Me acerqué a
una de las tres ubicaciones de la península ibérica donde ha criado el
chorlito carambolo, se trata del Pla de Gorrablanc a 2400 m de altitud . No
vi a ninguno, pero pude contemplar a una familia entera de collalba gris,
varios cernícalos, una culebrera europea, varios milanos negros y un
centenar de abejarucos migrando en dirección sur. Se trata de una zona llana
cercana al Puigmal y la verdad es que cuando estás allí te da la sensación
de estar en la tundra, con vegetación muy baja y conos de desmoronamiento de
tierra debidos al hielo del invierno.
Más arriba de
las pistas de esquí de fondo de la estación de Aránser están els Estanys de
la Pera, lindando con Andorra a 2300 m de altitud . Aquí se pueden ver gran
cantidad de verderones serranos, acentor común y piquituertos.
Curiosamente
observé un grupo de ellos absorbiendo minerales en la pared de una pequeña
cabaña de piedra .
En fin, una
comarca que no dejará indiferente al ornitólogo que se aventure a visitarla.
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