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CIUDAD REAL, ABRIL
2006.
Texto
y fotos: © Vicent Bataller.

Tablas de Daimiel.

Tarays en Las Tablas de
Daimiel.

Hembra de Pato colorado en Ruidera. |
He realizado una rauda visita con la familia a Ciudad Real. Esta provincia
disfruta de dos parques nacionales: Las Tablas de Daimiel y Cabañeros. El
día 21 por la mañana ya estaba caminando por las rutas de Las Tablas que
están bajo mínimos de agua. Lo que más me sorprendió fue el continuo
concierto de buscarlas unicolor por todo el carrizal. También se veían
fácilmente grupitos de bigotudos que igualmente emitían su característico
reclamo. Por otra parte, observé a un aguilucho lagunero macho introducirse
en el carrizal con rama en pico. En cuanto a acuáticas, lo primero que vi
fue un grupo de ánsares y una cerceta pardilla en vuelo, más tarde me enteré
que pertenecen a un proyecto de introducción de estas aves en el paraje; por
lo visto, se han observado ya pollos de ánsar en libertad. A parte, había
fundamentalmente cigüeñuelas, gallinetas, ánades reales y alguna avoceta.
Pocos limícolas, especialmente andarríos chico. Una guía del parque me
informó que hay colonias de cría de garceta común, garza imperial, y que ya
han criado garzas reales, y dos parejas de garceta grande. Todas ellas lejos
de la zona accesible por los visitantes. Cabe destacar en cuanto a
vegetación, un tarayal con ejemplares muy viejos que merecen de por sí la
visita a este lugar.
Como habíamos madrugado, la visita se acabó a media mañana, así que
decidimos ir a Cabañeros que se encuentra a 80 Km de Las Tablas. Ya teníamos
contratado un recorrido vespertino de cuatro horas en todo-terreno, pero
cuando ya estábamos allí empezó a llover ininterrumpidamente y a cubrirse el
parque con niebla, así que anulamos la visita. Aun así, me dio tiempo de
observar tranquilamente el vuelo de un buitre negro. Nos tuvimos que
conformar con atravesar el parque transversalmente en coche y comprobar cuál
es su paisaje, compuesto básicamente por alcornoques y robles.
Al día siguiente, volvíamos hacia Alicante pero no pudimos dejar la ocasión
de visitar, también fugazmente, las Lagunas de Ruidera. La verdad es que a
pesar de que están bastante humanizadas, se trata de un lugar muy
recomendable, con aguas muy claras, multitud de paseriformes y vegetación
variada que incluye sabinas. Al llegar, vimos cómo ánades reales, una focha
y una pareja de patos colorados se acercaban a la orilla para comer el pan
que les echaba la gente, como si de patos domésticos se trataran. Además,
observé una garza imperial, somormujos lavancos y un fumarel común en la
pobre prospección de las lagunas que hice. Picogordos, zorzal charlo,
páridos, mitos, pito real, etc.. eran otras aves que se veían.
Un último
comentario general me lleva a destacar las pocas cigüeñas y córvidos que he
visto. Por supuesto al acercarme a Cabañeros la situación iba cambiando,
pues empecé a ver nidos de cigüeñas y algún cuervo. En el resto de Ciudad
Real que pude visitar vi pocos nidos de cigüeña, por ejemplo, en Almagro
sólo hay un nido, y en algunos pueblos cercanos no parece haber ninguno.
Sobre los córvidos, esperaba ver grajillas y alguna corneja, pero sólo se
ven urracas, eso sí, son abundantes, y algún rabilargo en zona más boscosa.
Subir.
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