VIAJE ORNITOLÓGICO A EGIPTO


Texto y fotos: © Guillermo Mayor.

El Nilo a la altura de Aswan.

Tórtola Senegales.

Martín Pescador Pio.

Corneja Cenicienta.

Collalba Negra de Brehm.

Ganso del Nilo.

Avefría Espolada.

Calamón Egipcio.

Aprovechando el puente de las fiestas de Benidorm, he hecho junto a mi familia una escapada para visitar el país del Nilo. En principio el viaje no tenía como objetivo ver aves, pero para mí ha sido el mejor “safari” ornitológico de mi vida.

El primer día en El Cairo ya me dio una ligera idea de lo que el viaje iba a ser. Desde la ventana del hotel, al lado del río, en pleno centro de la ciudad, pude ver nada más levantarme, varios martines pescadores píos, algún bulbul naranjero cantando en las farolas, y una gran cantidad de cornejas cenicientas, algunas de ellas esperando a que a los martines se les cayera algún pescado. Cabe decir que El Cairo es una de las ciudades más contaminadas del mundo, con casi 17 millones de habitantes. Ese mismo día, de camino a las pirámides de Giza, pude ver por las afueras muchísimas tórtolas senegalesas, que están invadiendo Egipto, como aquí las turcas. Ya en las pirámides vi un ratonero, evidentemente moro, que se daba un garbeo a bastante altura, disfrutando de las fantásticas vistas. Por la tarde nos desplazamos a Menfis y Sakkara, a pocos kilómetros de la capital, para ver un par de templos y una pirámide escalonada. En los grandes canales de riego de ambos pueblos, se escondían entre le vegetación las garcitas verdosas y algún elanio azul las vigilaba desde los cables de la luz. En las ruinas de Menfis nos dio la bienvenida un pequeño bando de abejarucos verdes, más ruidosos y pequeños que los comunes. Por la noche en las afueras de El Cairo, un búho real con el plumaje de color arena sobrevoló la terraza del bar donde cenábamos.

  Al día siguiente volamos a Luxor, más al sur, para coger un barco fluvial en el que pasaríamos los restantes tres días hasta llegar a Aswan, ciudad famosa por la gran presa que regula el cauce del Nilo y proporciona electricidad a media África. Fue en este tramo donde tuvo lugar la apoteosis del viaje.

 El primer día en barco pude observar enormes grupos de avefrías espoladas, acompañadas por ánsares comunes y calamones egipcios en la islas de fango en el río. También un par de cuervos desertícolas.

    Los restantes días fueron sorprendentes, un grupo de unos 60 pelícanos comunes, un alcaraván senegalés y enormes bandadas de ánades silbones, cucharas y porrones pardos. El último día madrugamos mucho para poder ir a ver el templo de Abu Simbel, a 100km de Sudán, en las orillas del lago Nasser, formado por la presa. Mereció la pena, al llegar al templo, una collalba negra de brehm nos dio la bienvenida a escasos metros y formaciones en “v” de moritos y cormoranes pasaban de vez en cuando por la zona. La mañana antes de marchar, muy cerca del barco descansaba un grupo de gansos del nilo, para poner la guinda a tan enorme pastel. 

En cuanto a aves más comunes, pude ver durante el viaje:

golondrina común (subespecie savignii)

garcilla bueyera

garceta común

garcilla cangrejera

garceta grande

garza real

garza imperial

cernícalo vulgar

cogujada

archibebe común

aguilucho lagunero

focha común

gallineta común

águila pescadora

milano negro

aguja colipinta

correlimos común

martín pescador

gorrión común

lavandera blanca

mosquitero común

ánade real

gaviota reidora

pagaza piconegra

charrán común

avión roquero (africano)

vencejo pálido

cigüeñuela común

Subir.