Islandia.1 al 14 de julio de 2010

         Nuevamente, con la llegada del mes de julio, viajamos un grupo de amigos (David Bañuls, Luis Fidel, Toni Zaragozí, Fernando Camuñas y sus hijos Fernando y Jaime, junto con Jacobo Ramos) para ver aves y disfrutar de la naturaleza de lejanas tierras. Esta vez le ha tocado a Islandia, a fin de conseguir observar varias especies que no habíamos visto anteriormente. El viaje ciertamente ha cumplido con los objetivos marcados, aunque como fotógrafos echamos de menos un poco más de sol. Si hubiera habido mucho sol, seguramente es que habríamos estado todavía en Alicante. No se puede tener todo. Hemos conseguido darle la vuelta a la isla sin los agobios de tener problemas de tiempo, aunque realmente nos hubiésemos quedado quince días más, por lo menos.

         Partimos del aeropuerto del Altet la noche del 30 de junio, llegando a las 4’30 h de la madrugada al aeropuerto de Keflavik el 1 de julio, desde donde nos dirigimos en taxi al albergue donde pernoctamos, en la propia Keflavik.

Aunque supuestamente es “de noche”, nos encontramos en los dominios del “Sol de Medianoche” y realmente hay luz más que suficiente para ver un par de Chorlitos dorados que fueron nuestra primera observación al bajar del taxi.

 

Lago Tjörnin. F. Camuñas e hijos.

Porrón Bastardo en el lago Tjörnin. J. Ramos.

Iglesia en Reykjavik y estatua de Leifur Eiríkson. D. Bañuls.

Volcán y glaciar Snaefellsnes. F. Camuñas e hijos.

Zorzal Alirrojo. J. Ramos.

Charrán Ártico en su nido. T. Zaragozí.

Correlimos Oscuro. L. Fidel.

Nidos de Gaviota Tridáctila en Látrabjarg. T. Zaragozí.

Arao de Brunnich. L. Fidel.

Colonia de Foca Común en Ósar. D. Bañuls.

Roca Hvítserkur en Ósar. F. Camuñas e hijos.

Zampullín Cuellirrojo. J. Ramos.

Colimbo Chico con una ceba. F. Camuñas e hijos.

Falaropo Picofino. L. Fidel.

Montañas llegando a Siglufjördur. D. Bañuls.

Escribano Nival. T. Zaragozí.

Porrones Islandeses en el lago Mývatn. J. Ramos.

Lagópodo Alpino. F. Camuñas e hijos.

Caldera de barro hirviendo en el volcán Krafla. D. Bañuls.

Aguja Colinegra. L. Fidel.

Ostrero con su pollo en la costa de Kópasker. J. Ramos.

Chorlito Dorado. T. Zaragozí.

El "Sylvía" en el puerto de Húsavik. F. Camuñas e hijos.

Rorcual Menor. D. Bañuls.

A bordo del Sylvía. J. Ramos.

Satisfechos tras observar las ballenas. T. Zaragozí.

Familia de Ánsares Piquicortos. D. Bañuls.

Reparando el pinchazo. F. Camuñas e hijos.

Patos Arlequines. J. Ramos.

Una de las lenguas del glaciar Vatnajökull. F. Camuñas e hijos.

Lago glaciar Jökulsárlón. D. Bañuls.

Zarapito Trinador. T. Zaragozí.

1 de julio:

Desgraciadamente por la mañana cuando nos levantamos llueve, por lo que decidimos aprovechar el tiempo dirigiéndonos a un hipermercado de la cadena “Bonus” para comprar víveres; los hipermercados de esta cadena son algo así como el Mercadona islandés. Junto al supermercado vemos una pequeña ensenada protegida por el puerto, el estuario de Nardvíkurfijar,  que nos depara ya estupendas observaciones: varios Gaviones inmaduros, buen número de Gaviotas sombrías, 1 Gaviota reidora, al menos 5 Falaropos picofinos, 1-2 Ostreros, un par de Archibebes comunes y algún Vuelvepiedras. Varias hembras de Eider, algunas de ellas con pollitos y varios Ánades reales. Alguna Lavandera blanca y Charranes árticos, con un par de Págalos parásitos en vuelo. También una rara (en estas latitudes) pareja de Tarros blancos. Un comienzo prometedor solo enrarecido por la persistencia de la lluvia, por lo que para aprovechar la jornada nos dirigimos a Reykjavík, visitando un lago estupendo, el Tjörnin, donde vemos Porrones moñudos, algunas hembras con pollos y en una isleta crían los Charranes árticos y quizás algunas parejas de Ostreros. El lago es frecuentado por un gran número de Ánsares comunes así como algunos Cisnes cantores, viendo la primera especie nueva para algunos de nosotros: varios ejemplares de Porrón bastardo. Otras aves lacustres son los Ánades reales, varias hembras de Eider con pollos, algunas Gaviotas sombrías y reidoras y también un ejemplar de Serreta mediana. En las arboledas del entorno del lago, bajo la fina lluvia, vemos nuestros primeros Estorninos negros, Zorzales alirrojos y Pardillos sizerines, los cuales volveremos a ver prácticamente allí donde nos acerquemos y haya unos cuantos árboles. Ya que estamos aquí y como el tiempo no da para mucho más, hacemos algo de auténtico turismo, visitando la Hallgrímskirkja, gran iglesia luterana que domina la ciudad desde lo alto de su campanario de 74’5 m. Frente a esta iglesia se encuentra la estatua de Leifur Eiríksson que parece ser llegó a las costas canadienses de Terranova sobre el año 1000.

Otro sitio de interés turístico que visitamos, fue una moderna escultura de acero inoxidable, denominada “Barca del Sol” junto a la orilla del mar en la zona conocida como Klapparstígur y que representa de forma muy estilizada las cuadernas de un barco vikingo.

         De regreso hacia Keflavik, paramos unas cuantas veces junto a la carretera, ya que al lado aparecen pequeñas lagunas y ensenadas pobladas de pájaros, con muchos Ánsares comunes y grupos de gaviotas, viendo en Hafnarfjördur un enorme Gavión hiperbóreo (debe ser el más grande de éstos) junto a unas Gaviotas sombrías, siendo casi 3 veces más grande y no exageramos ni un pelo. Varios machos de Eider y un grupo de 15-20 Gaviotas canas con algunas reidoras cerca de otro grupo formado por 2 Gaviones, varias Gaviotas argénteas y sombrías, y otro Gavión hiperbóreo.

Nos salimos de la carretera y seguimos un camino paralelo, por donde se veían bastantes Chorlitos dorados y Archibebes comunes, viendo pollitos de ambas especies, también vimos algunas parejas de Ostrero y Zarapito trinador, así como una pequeña colonia de Charrán ártico. Aquí localizamos también la primera especie de orquídea de las cuatro que encontramos a lo largo del viaje, la Dactylorhiza maculata (L.) subsp. islándica (A. Löve & D. Löve) Soo.

Ya en Keflavik, nos acercamos nuevamente al estuario junto al supermercado Bonus, donde contamos unos 50 Eideres (1 macho), 1 Gavión hiperbóreo, los 5 Falaropos de antes y 1 Alcatraz inmaduro enredado en un trozo de red.

Dormimos de nuevo en el albergue de Keflavik. Cosa curiosa en este país es la costumbre que hay de descalzarse nada más entrar para evitar ensuciar con barro las casas, motivo por el cual hay que sacarse las botas antes de andar entrar en los albergues lo cual no deja de ser un incordio. 

2 de julio:

El tiempo nos da un respiro, con una mezcla de sol y nubes, lo cual festejamos con alegría y un buen desayuno al mejor estilo islandés. Cargamos la furgoneta y nos dirigimos Bíldudalur en los fiordos del oeste. Vamos haciendo paraditas y si bien nuestra intención primera era recorrer Snaefellsnes el famoso volcán donde Julio Verne localiza el descenso hacia el centro de la tierra en su inolvidable novela, el tiempo se nos echa encima y debemos dejarlo para otra ocasión.

En una parada cerca de un lago, vemos una Aguja colinegra y un Zorzal alirrojo; después, en la zona periférica del puerto de Stykkishólmur donde cogeremos el ferry para ir hasta Brjánslaekur cruzando el Breidafjördur, vemos una buena selección de aves marinas: Arao aliblanco, Gaviotas tridáctilas, Cormorán grande y Moñudo se mueven en el entorno de un grupo de islotes donde anidan estas y otras aves; muchos fulmares, Gavión atlántico, Charranes árticos, escuchando Ostreros, Archibebes comunes y Zarapito trinador. Las Gaviotas argénteas, sombrías y los Gaviones hiperbóreos adultos e inmaduros vuelan junto al faro situado en una pequeña loma que cierra por un lado el puerto. Cómo no, hembras de Eider con pollos por todos lados. Entre los pajarillos, 1 Lavandera blanca (no enlutada) con un juvenil del año, así como 1 Estornino pinto que acude con ceba a un agujero situado en una viga de las grúas portuarias.

Salimos con el ferry, haciendo un largo viaje cruzando el fiordo, registrando el paso de innumerables Frailecillos, Fulmares y Charranes árticos, con Gaviotas tridáctilas que anidan en los numerosos islotes que pueblan estas aguas, muchísimos eideres hembras con pollos, mientras vemos apenas un instante un delfín o pequeña ballena que no reaparece en la superficie. El ferry hace una parada en la isla de Flatey para que bajen algunas personas que allí viven y  donde vemos Cormoranes moñudos, archibebes comunes y Gaviones hiperbóreos, nos comentaron que en esta isla se puede ver el Falaropo picogrueso, pero tenemos que continuar el viaje sin verlo.

Una vez desembarcamos, volvemos a ver gran número de eideres, con algunos machos, varios ostreros, una Serreta mediana, varios Gaviones hiperbóreos y un Gavión atlántico inmaduro descansando en las rocas de la orilla y que se dejan fotografiar.

Desde aquí nos desplazamos por unos paisajes impresionantes hasta el segundo albergue, localizado en el pintoresco puerto de Bíldudalur, viendo durante el trayecto Collalba gris, Chorlito dorado, un fiordo bellísimo con gran número de Eideres, tanto machos como hembras, un bando de 12 Araos aliblancos, una colonia de Charrán ártico con pollos, varios ejemplares más de Gaviones hiperbóreos, etc… 

3 de julio:

Seguimos por la zona noroeste. Estamos en Bíldudalur, donde vemos ostreros, Charranes árticos, págalo parásito, gavión hiperbóreo, fulmares y archibebes comunes. En los jardines del pueblo, vemos también Zorzal alirrojo y un grupo familiar de Pardillo sizerín, cebando los adultos a los jóvenes volanderos; también se veía Bisbita común, Lavandera blanca y Agachadizas comunes en un pequeño arroyo que bajaba hacia el mar a través del pueblo.

Desde aquí nos desplazamos, con un buen día, hasta el faro y los acantilados de Bjargtangar que con sus 14 km de longitud impresionan a cualquiera, destaca especialmente Látrabjarg el punto más occidental de Europa situado a 65º30’N y 24º32’W. Estos acantilados caen desde una altura de 444m hasta el océano y en este sitio se localiza la mayor colonia de álcidos del mundo.

En el trayecto hacia este punto vimos muchos eideres y gaviones hiperbóreos, varios Escribanos nivales, Collalbas grises, también vimos una hembra de Havelda probablemente inmadura, varias Serretas medianas y los limícolas típicos: Chorlito dorado, archibebes comunes, ostreros y Chorlitejo grande. Asimismo vemos 1 adulto de Colimbo grande y 1 Correlimos oscuro  en Brunnaverstöd, playa situada a los pies de Látrabjarg.

Una vez Llegamos al faro que corona Látrabjarg vemos una serie de acantilados repletos de aves marinas: Araos de Brünnich y comunes, Gaviotas tridáctilas, Alcas, Frailecillos. Una pena que durante el trayecto se hubiese estropeado el tiempo e hiciese mucho viento, poniéndose a llover poco después.

En las rompientes a los pies del faro había varias focas y un bando de unos 50 Patos arlequines descansando en un roca con eideres y algunos Cormoranes moñudos. Frente al faro había un trasiego increíble de gaviotas y álcidos y bandos alargados de eideres.

A pesar de que no había ni un árbol, por allí se movía un Zorzal alirrojo, que se escondía o quizás criara en la pared del acantilado marino. En los campitos adyacentes, con afloramientos rocosos, vimos varias parejas de Escribanos nivales con pollos volanderos, lástima que el cielo muy nuboso y chispeando-lloviznando nos impidiera hacer fotos espectaculares. Algunos Cuervos también se escuchaban y se veían en las inmediaciones.

A la vuelta, por la tarde, vimos una extensa zona de marismas con grandes arenales y playas, donde había mucho Archibebe común, algunas parejas de Cisnes cantores, Agachadizas y otros…

Como comenzaba a llover claramente, regresamos al albergue y aprovechamos para ver el partido de futbol de España-Paraguay, con la suerte de que ganamos. Después, tras dar un voltio por el pueblecito escuchando los ya habituales Zorzales alirrojos, también vimos una pareja de ostreros con dos pollos grandes y un grupo bastante grande de fulmares que se acercaban mucho a unos niños que pescaban en el puerto. 

4 de julio: 

“Amanece” lloviendo y las previsiones eran de mas lluvia. “Amanece” entrecomillado porque en estas latitudes y durante estas fechas, el sol no llega a ponerse y es pleno día de forma continua con permiso de las lluvias y nieblas tan frecuentes por esta tierra.

Esto nos hizo cambiar el plan original, de ir a la isla de Flatey para intentar ver los Falaropos picogruesos, por lo que regresamos a Látrabjarg y sus increíbles acantilados costeros, con su extraordinaria cantidad de álcidos: Araos comunes y de Brunnich, Alcas, Cormoranes moñudos, Fulmares, Gaviotas tridáctilas y otros…siguen en la costa muchísimos eideres y los Patos arlequines. Varios Escribanos nivales con jóvenes volanderos en los prados con afloramientos rocosos cercanos.

En el camino hacia esta zona, vimos 8-10 Serretas medianas y en la playa antes de llegar a Látrabjarg, vemos 5-6 Falaropos picofinos  muy cerca, tanto en un pequeño arroyo que desembocaba en el mar así como en los charcos de la costa rocosa. En esta misma zona se movía un bando de unos 40-50 Correlimos oscuros y gran nº de eider. También había algunos Chorlitejos grandes y una gran colonia de Charrán ártico. En algunos laguitos nadaban también Colimbos chicos.

A la vuelta vimos una pareja de Colimbo grande en Patriksfjördur donde fuimos para repostar gasoil y como un cuervo depredaba un nido de Charrán ártico.

Finalmente el tiempo quedó bastante aceptable.

5 de julio: 

Salimos del albergue, para desplazarnos a Ósar, nuestro siguiente destino; parando por el camino en una bahía de donde desemboca otro riachuelo, formando una bella cascada, antes de llegar al mar. En dicha ensenada nadaban al menos 6-8 colimbos chicos, varias parejas de ánsar común con pollos y volaban 7-8 págalos parásitos, con una colonia de Charrán ártico junto a la carretera y archibebes comunes y ostreros en las orillas. Cerca de la cascada oímos Chochín islándico.

Lejos, vemos durante unos instantes lo que parecen 3 delfines de flancos blancos (Lagenorhynchus acutus) que son relativamente comunes en estas aguas y pescan habitualmente arenques en el interior de los fiordos.

Seguimos costeando, llegando a  Breidafjördur, donde vemos dos focas grises y registramos un ingente número de patos eider, bastantes gaviones hiperbóreos, araos aliblancos, así como más de 250 cisnes cantores y más archibebes comunes, ostreros, collalbas grises, agachadizas comunes, algún cuervo y cormoranes moñudos, zarapitos trinadores y chorlitos dorados.

Nuestro viaje nos conduce hasta Ósar un pequeño albergue  al borde de la península de Vatnsnes en la bahía de Húnaflói cerca de una ensenada donde hemos leído se localiza una de las mayores colonias de focas comunes de Islandia si no es la mayor; al llegar vemos un gran grupo de focas sobre una playa de negra arena volcánica contabilizando 207 ejemplares sobre la arena y además hay algunos ejemplares más que nadan y juegan en el agua. En la zona abundan las aves que ya hemos visto esta mañana, además de alguna aguja colinegra, así como zorzal alirrojo y Pardillo sizerín con jóvenes, junto con 1 escribano nival en las inmediaciones del albergue, donde hay una pequeña arboleda. Cerca de las focas vemos también un grupito de 6 correlimos comunes.

Nos desplazamos por la costa algo más allá, para ver un curioso y llamativo islote, Hvítserkur que es una roca que se localiza justamente a 65º 36’ N y 20º 38’ W. Las leyendas islandesas aseguran que se trata de la cabeza petrificada de un troll al recibir los rayos del sol, cuando se dirigía a destruir el monasterio cristiano de Thingeyrar. Su nombre significa "Camisa Blanca" y hace referencia a las manchas blancuzcas que tiñen esta roca magmática, y que se deben a las deyecciones de las aves que nidifican en sus recovecos Fulmares fundamentalmente también vemos una pareja de cuervos.

Además podemos ver algunas flores y orquídeas: Viola tricolor, Platanthera hyperborea (L.) Lindbl. y Pseudorchis albida (L.) Á. Löve & D. Löve. Como nota curiosa, esta última orquídea se localiza en España en algunos puntos de los Pirineos por encima de los 2.500 m de altura pero aquí en el norte de Islandia la hallamos justo sobre la línea de marea alta.

6 de julio: 

Después de dar otra vuelta a la bahía donde descansan las focas, marchamos hacia la zona norte de la isla, hacia Siglufjördur. El día es variable, chispeando a ratos y con sol en otros momentos.

Como de habitual vamos parando mientras hacemos camino hacia esta localidad, en la primera parada, aún en la península de Vatnsnes, encontramos la cuarta y última especie de orquídea de las que  vimos en Islandia, la Coeloglossum viride (L.) Hartm.

Al poco de pasar Saudárkrókur vimos junto a un lago una pareja de zampullín cuellirrojo, 52 ejemplares de Porrón moñudo, varios colimbos chicos y también varios falaropos picofinos.

Ya llegando a nuestro destino, en Isafjördur, vímos un bando mixto de unos 20 porrones bastardos (con algún moñudo intercalado) y del orden de 150 serretas medianas.

Circulando por una zona con un río y lagos junto a la carretera, de pronto vemos 1 havelda, pudiendo parar al menos 400 metros más allá, junto a un lago, donde había 8-10 falaropos picofinos a 1-2 metros de distancia, varios zampullines cuellirrojos y una pareja de colimbos chicos con jóvenes.

En un brazo de mar con las aguas tranquilas, pese al viento que sopla, pudimos observar una enorme balsa de 450-500 eideres. Algo más allá de estos, vimos también una gran concentración de charranes árticos, álcidos, gaviotas tridáctilas y otras mayores, con 1 colimbo grande que pescan sin parar sobre algún cardumen de peces. Por las orillas, al menos 20 serretas más.

Una vez llegados a Siglufjördur, vemos en el puerto un gran número de fulmares que se concentran en los vertidos de una fábrica de conservas de pescado. Con ellos, algunas gaviotas reidoras y Charranes árticos, pues hay una colonia de estos últimos al otro extremo del puerto, donde vemos asimismo archibebe común y 1 pareja de aguja colinegra con jóvenes. En el puerto, nadan bastantes eideres y en la orilla 1 pareja de ostreros con 3 pollos medianos. Por el pueblo, se escuchan zorzales reales y pardillos sizerines desde el arbolado de las casas.

Cenamos en Pizza 67 unas pizzas estupendas mientras veíamos la primera parte del partido Holanda-Uruguay.

Al retirarnos, el tiempo comenzaba a dar signos de empeoramiento. 

7 de julio: 

Obligado descanso en el albergue todo el día debido a una buena tormenta con lluvia, aguanieve y un fuerte viento gélido. A ratos llegó a caer algún copo de nieve. Al cesar la lluvia y el viento a última hora de la tarde, hizo su aparición una intensa niebla… Como en Alicante, ¡Vamos!

Dada la situación, nos despedimos de la excursión planeada para este día a la isla de Grimsey, famosa por sus colonias de aves marinas y por estar situada por encima del Círculo Polar Ártico, siendo el lugar habitado más al norte de Islandia.

Volvimos a cenar en Pizza 67 y aprovechamos para ver como España le ganó a Alemania mientras cenábamos junto a unos cariacontecidos alemanes que estaban en la mesa de al lado.

¡No todo iba a ser negativo en este San Fermín tan especial!

Al anochecer, calmó algo la tormenta y decidimos marchar de madrugada para llegar a nuestro siguiente destino, Kópasker y así poder compensar algo el tiempo perdido. 

8 de julio: 

Llegamos a primera hora de la mañana al Lago Mývatn, el famoso “Lago de las moscas” que es lo que significa su nombre.

El día seguía feo, frío, muy nublado y lloviznando con frecuencia.

En un río de aguas rápidas justo antes del lago vimos una hembra de Porrón islándico y otra hembra de Pato arlequín con un pollito; también vimos un ejemplar de Silbón europeo.

Este lago es una maravilla, con gran cantidad de anátidas, especialmente Porrones moñudos y Porrones bastardos, con muchos pollos. También había algunos Negrones, 3-4 Colimbos grandes; uno de ellos con pollitos sobre el lomo; muchos Cisnes cantores y Ánsares comunes. Destacaron sin embargo, varias parejas de Ánsar piquicorto, un buen número de Porrones islándicos, 5-6 exs. de Havelda y algunos Zampullines cuellirrojos. También pudimos observar agujas culinegros, zarapitos trinadores y archibebes comunes, junto con 10-12 Falaropos picofinos.

Seguimos viendo buen número de las orquídeas que ya habíamos visto anteriormente. En algunos arbolillos o matorrales, se veían Zorzales alirrojos y Pardillos sizerínes.

Acerca del arbolado, en Islandia solo se dan en la naturaleza algunos abedules y piceas de portes habitualmente arbustivos estando la inmensa mayor parte del país sin vegetación arborea. Parece ser que desde hace bastantes años se está llevando a cabo un plan de repoblación de la isla con estas especies, que fueron taladas en tiempos históricos.

Con un tiempo bastante irregular, por no decir otra cosa, visitamos la catarata de Godafoss que es un impresionante salto de agua del rio Skjálfandarfljót, proveniente del glaciar Vatnajökull; sus 12 metros de caída y sus 30 metros de frente nos anticipan lo que son las grandes cascadas islandesas. Su nombre, Godafoss significa la catarata de Dios y hace referencia al hecho de que en el año 999 de nuestra era, se arrojaron a sus aguas los antiguos ídolos paganos como signo de la conversión al cristianismo de los islandeses.

También vimos el cráter del volcán Krafla cubierto de agua formando una laguna, en ella vimos 1 macho de Escribano nival. También visitamos las fumarolas de Hverir; el ruido que hacen es impresionante, como el de un gran reactor. En Islandia se aprovecha esta fuente energética y aquí hay una estación geotermal que aprovecha esta energía.

Posteriormente nos acercamos por una carretera infame, con 29 km de pista hasta una de las cascadas más  famosas de la isla, Dettifoss, y según afirman la mas caudalosa de Europa con sus 44 m. de altura y unos 100 m de ancho, vierte en verano entre 500 y 700 metros cúbicos por segundo de las aguas del rio Jökulsa, el segundo más grande de Islandia, que también proceden del glaciar Vatnajökull y que alcanzarán el mar al este de Húsavik en el  Öxarfjördur. Una nube de agua vaporizada señala desde muy lejos el lugar donde se encuentra esta impresionante catarata.

         Durante el trayecto vimos una hembra de Lagópodo alpino seguida de 8-10 pollitos. Es de destacar el impresionante comportamiento de esta que para intentar despistar y proteger a sus pollos de una posible depredación, se nos puso delante y nos aguanto el tipo todo lo que quisimos, permitiéndonos unos primeros planos espectaculares, quedando admirados por este tipo de comportamiento que si bien todos lo conocíamos, no lo habíamos visto tan en primera persona antes. De todas formas fuimos bastante rápidos con las fotos, para evitar problemas a los pajaritos.

         Desde aquí nos dirigimos a Kópasker, dándonos una vuelta por su frente costero, viendo una foca gris, bastantes eideres, 2-3 serretas medianas y 3 alcatraces volando hacia el oeste, donde hay una colonia de estas aves, así como 5 Págalos grandes y 1 Págalo parásito, junto con Fulmares y charranes árticos. También había 2 Colimbos chicos y en el entorno del pueblo, archibebe común, Agachadiza común y Chorlito dorado.

Por fin y tras todo un día de viaje llegamos a Kópasker pueblo que establecimos como base hasta el día 11.

9 de julio: 

Por la mañana pronto, salimos hacia Húsavik, con la intención de salir al mar desde esta localidad para ver ballenas, viendo justo delante del albergue varios ejemplares de Escribano nival.

 En el trayecto, en una zona de estuarios y lagunas costeras, vimos 1 adulto de Colimbo chico con 2 juveniles y 1 Lechuza campestre sobrevolando la marisma, perseguida por un Archibebe común y por un Zarapito trinador.

Cuando llegamos a Husavik, Daniel Annisius del equipo de “Gentle Giants” nos aconsejó no salir ya que la mar todavía estaba muy gruesa por el temporal de los días pasados y el día tampoco estaba para tirar cohetes; por lo que nos advirtió de las escasas posibilidades de ver alguna cosa de interés; de todos modos hubo gente que salió y no vieron nada y encima se mojaron, con las salpicaduras debido al fuerte mar y el cabeceo del barco; de todos modos, había 2 parejas haciéndose fotos y una de las chicas gritaba como si tuviera un orgasmo: ¡yes, yes, yes…! ¿?

De las diferentes empresas que ofrecen este servicio, escogimos “Gentle Giants” porque descubrimos en Internet que entre sus guías hay una valenciana, María Torralba, a la que conocimos al día siguiente, pero la seriedad de esta empresa, advirtiéndonos de las pocas posibilidades que teníamos, aun arriesgándose a que nos fuésemos con la competencia antes  de “vendernos la moto” habla muy a su favor en nuestra opinión.

Tras algunas compras por la localidad, que por cierto es preciosa, destacando su iglesia que se levantó en 1907 con materiales traídos desde Noruega; nos volvimos hacia Kópasker, siguiendo la costa hacia el norte, más allá de donde estábamos alojados, buscábamos el faro de Hraunhafnartangí pero nos lo pasamos y llegamos hasta el faro de Raufarhöfn por lo que tuvimos que dar media vuelta y volver sobre nuestros pasos.

La anécdota viene porque cuando se trazó la línea del Círculo Polar Ártico, se la hizo pasar por el faro de Hraunhafnartangí que es el punto más al norte de la isla, pero a finales de los años 70 cuando la NASA midió la tierra con sus satélites, se descubrió que hubo un error de medición en el pasado y que el Círculo Polar Ártico se sitúa en realidad a 3 Km. mar a dentro de este punto, quedando solo la isla de Grimsey al norte de este círculo. De todas maneras, Hraunhafnartangí se sitúa a 66º 32’ 11’’ N y 16º 01’ 36’’ W que no está nada mal. El faro actual se levantó en 1951 y se alza 21m sobre el nivel del mar.

La zona nos interesaba porque la bahía que forma este faro hacia el oeste, Hardbaksvík es una reputada colonia de nidificación de multitud de especies, viendo gran cantidad de anátidas: porrones moñudos y bastardos con sus polladas, ánades silbones, eideres, una pareja de Havelda en el mar, una posible Serreta grande (aunque podía haber sido 1 Tarro blanco, especie esta última mucho más rara aquí), tuvimos dos contactos visuales con halcones Gerifalte; una de ellas al anochecer, en la misma línea de costa, también vimos un Esmerejón, muchos Correlimos oscuros y un bandito en el mar de unos 30 Falaropos picofinos, picoteando en superficie, cerca de la orilla.

 Vimos por los prados cercanos, salpicados de rocas varios ejemplares de Escribano nival y también algunas focas.

Aquí, en este lugar, Hardbaksvík nos encontramos con otros españoles que pajareaban por la zona y con los que hablamos unos minutos.

En Raufarhöfn pudimos ver una colonia de Fulmares, con algunos gaviones criando. En la playita también vimos algunas aves algo más escasas: 1 Vuelvepiedras, y 1 Correlimos gordo en plumaje estival.

Cuando volvimos al albergue de Kópasker pasaban de las 12 de la noche, con un sol que lucía magnífico tras un día no demasiado soleado precisamente… ¡Cosas de la vida! 

10 de julio: 

Regresamos a Húsavik para finalmente, por fin, navegar en pos de las ballenas, saliendo un día excepcional, con sol y buen tiempo. Curiosamente, casi nos hubiéramos quedando haciendo fotos ¡con buena luz, por fin! al poco de salir del albergue: Los colimbos chicos se veían estupendos, una Aguja colinegra se nos posó en un poste a escasos metros… locos por fotografiarlo todo, pero el barco ballenero nos esperaba.

Nos embarcamos, en el “Sylvía” de la empresa Gentle Giants impacientes por ver a los cetáceos, y donde coincidimos con la chica valenciana que era una de las guías; conforme pasaba el tiempo nos surgían las dudas puesto que no se avistaban las prometidas y ansiadas ballena; durante la travesía vimos diversas aves marinas que pescaban en el mar o que pasaban en vuelo con comida para sus pollos: muchos Frailecillos, algunos Araos aliblancos y comunes, Fulmares, etc. Pero ninguna ballena…

Cuando llegamos al otro extremo de la bahía de Skjálfandi, al pié de las “King Mountains” el guía nos comentó que íbamos a quedar parados y en silencio porque habían visto una aleta;  algunos de nosotros pensábamos ya que era solo una estrategia para darle emoción a un mal día… cuando finalmente resultó que era cierto que había un grupito de varios Rorcuales menores o ballena Minke (Balaenoptera acutorostrata), a los que seguimos un buen rato, surgiendo alguna vez incluso a pocos metros de la proa del barco. Volvimos contentos, aunque no para dar gritos orgásmicos, como la chica del día anterior.

Los españoles que vimos el día anterior en Hardbaksvík nos comentaron la presencia de una Gaviota polar inmadura en el exterior del puerto. Y efectivamente, tuvimos la suerte de buscarla y encontrarla, en compañía de un variopinto grupo de gaviotas: Gavión hiperbóreo, gaviones atlánticos, gaviotas argénteas y gaviotas reidoras, así como bastantes eideres y fulmares. Fue la mejor observación del día.

Comimos en el mismo puerto en un “Fish & Chips” siendo amenizada la comida por todas las gaviotas del puerto mientras Toni se lamentaba de no haberse llevado las redes y anillas apropiadas para la ocasión.

Luego nos tomamos un café en una terraza próxima que nos había llamado la atención porque ponían constantemente música en castellano la sorpresa no la llevamos cuando la chiquilla que nos atendió al oírnos, nos preguntó en castellano por lo que queríamos… Se llamaba Julia y junto con su madre, Evelyn, peruana casada con un islandés, atendían a los clientes de la terraza. Fue un rato muy agradable.

Por la tarde, repetimos el recorrido por Hardbaksvík llegando nuevamente hasta las proximidades del faro de  Hraunhafnartangí aprovechando la mejor luz de este día para intentar mejorar bastante la calidad de las fotos, viendo nuevamente 1 Esmerejón, curiosamente posado en un cable del tendido eléctrico. Seguimos, viendo Chorlitos dorados, ostreros, archibebes comunes, los Correlimos oscuros y algunos Correlimos comunes con pollos, págalo parásito, zarapitos trinadores, etc…

Volvimos pronto a Kópasker para descansar, porque el día siguiente suponíamos que iba a ser posiblemente el más pesado de todo el viaje. 

11 de julio: 

Nos levantamos pronto pues nos esperaba una larga conducción hacia el sureste de la isla; unos 400 km largos por carreteras malas o peores, la parte este de Islandia está prácticamente deshabitada y es mas salvaje aún que el resto de la isla. Para variar lloviznaba.

Por el dilatado trayecto fuimos parando ocasionalmente, como no podía ser de otra manera: vimos 3-4 lagópodos alpinos, entre ellas algún macho, un buen número de parejas con jóvenes de Ánsar piquicorto en una zona de altiplano del interior de la isla, marchando a buen paso hacia las colinas cercanas al parar para observarles, más escribanos nivales, otra hembra de lagópodo alpino con pollos volanderos, eideres, zarapitos trinadores.

Alcanzamos la costa este relativamente pronto, y comenzamos a ver enormes bandos de eideres, que suman varios miles de patos, En una de las paradas, descubrimos un grupito de 20 patos arlequines que sesteaban posados en una gran roca de la costa, justo bajo de un acantilado, pudiendo fotografiarles brevemente pues saltaron al agua y se alejaron graciosamente en fila india. Pasaban araos aliblancos, págalos grandes, fulmares y algún págalo parásito así como gaviotas tridáctilas, deambulando por las orillas vimos ostreros y zarapitos trinadores. Pasamos junto a una gran laguna costera, el estuario de Jökulsá í Lóni a poco de pasar el faro de Hualmes, que recibe aguas del gran glaciar de Vatnajökull y donde nadaban varios miles de Cisnes cantores, lo que nos recordó nuestros humedales plagados de flamencos. Paramos para contemplar tan grandioso espectáculo, cuando comprobamos que tenemos una rueda pinchada.

Tuvimos que dar prioridad la rueda sobre los cantores cisnes. Entre todos fuimos finalmente capaces de cambiar la rueda de la furgoneta, decidiendo aprovechar la parada para comernos un sándwich tras el incidente en una mesa habilitada para ello justo nuestro lado, y pudiendo entonces echarle un vistazo a la ingente masa cantante que nadaba en las proximidades.

Finalmente llegamos al albergue de Vagnsstadir donde dormimos esa noche. Tal como llegábamos íbamos viendo varias de las lenguas glaciares que asomaban entre las montañas del enorme glaciar Vatnajökull, el mayor de Europa y que ocupa una grandísima extensión de Islandia y es el origen del nombre de la isla, puesto que Islandia significa “la tierra del hielo”, no nos pudimos resistir y allá que nos fuimos; llegando a la 5ª lengua glaciar según se baja desde el norte.

Para que os hagáis una idea los que no habéis estado allí, a 8-10 km del mar se alzan montañas de casi 1000 m de altura (algo menores que el Cabeço d’Or o el Maigmó alicantinos) y entre ellas, rodeándolas salen las diferentes lenguas glaciares descendiendo desde esas alturas hacia el mar, la que nosotros teníamos delante tendría 12 a 15 km de frente y “solo” una altura próxima a los ¿800? metros; desde donde nosotros estábamos casi a nivel del mar y con mi objetivo de 15mm de focal ¡¡¡NO podía cubrir todo el frente de este brazo del glaciar!!!. Solo hay glaciares mayores en la Antártida y en Groenlandia.

En la costa y debido a esto, existen muchas lagunas y estuarios por el gran número de ríos que llegan hasta el mar. Seguimos viendo en la costa gran cantidad de Págalos grandes, Charranes árticos y Cisnes cantores. En las pequeñas lagunas, vimos Colimbo chico y Falaropo picofino, algunos alarmados Zarapitos trinadores nos sobrevolaban y, junto al albergue pudimos observar Collalba gris, Ostrero europeo, Chorlito dorado, Agachadiza común, Zorzal real, Lavandera blanca, etc.

Tuvimos en el albergue la suerte, pese al largo viaje, de llegar a tiempo para disfrutar del triunfo de España frente a Holanda en el mundial, había viendo el partido algunas personas más que también se alojaban allí y entre ellas un holandés que tuvo que poner cara de circunstancias. Si ya estábamos felices por estar en Islandia, con el fútbol todavía lo fuimos un poquito más. 

12 de julio: 

Nos levantamos pronto, puesto que debíamos llegar a Láugarvatn: para variar lloviznaba y había niebla.

Comenzamos el día con una parada en el lago Jökulsárlón, donde los témpanos de hielo del frente glaciar alcanzan el mar. Muchos de estos témpanos estaban oscurecidos por las cenizas del volcán Eyjafjalla y generaban un espectáculo increíble. Con sol, ya hubiera sido la leche.

Vimos págalos grandes, un par de gaviotas tridáctilas inmaduras, algunos eideres nadando junto a los icebergs y 5-6 focas dentro del río junto a las grandes masas heladas. Varias parejas de escribano nival criaban en las rocas de la escollera del río helado, con los padres acudiendo a cebar a los lugares donde estaban sus nidos, con un gran número de maripositas nocturnas que abarrotan sus picos. Vimos también varios ejemplares de Págalo parasito  Más adelante, pudimos ver unos Zarapitos trinadores que persiguen a un págalo grande que volaba sobre su territorio. También vimos un cuervo, una pareja de cisnes cantores con pollitos…

Seguimos viaje, parando en Vík í Mýrdal pudiendo dar una vuelta por sus famosas playas de arena negra volcánica. En las rocas de Reynisdrangar a los pies de la montaña Reynisfjall que cierra la localidad, vimos fulmares, alcas, frailecillos, charranes árticos y limícolas tales como zarapito trinador, agachadizas y archibebes comunes.

Como dato curioso, Vík í Mýrdal es el punto situado más al sur de Islandia y dado que también visitamos el punto más al norte Hraunhafnartangí y el situado más al oeste Látrabjarg solo nos faltó visitar los acantilados de Gerpir para haber estado en el punto más al este de Islandia pero lamentablemente el desvío era inasumible por lo que lo dejamos para otra ocasión…

Desde esta localidad, tomamos camino hacia Láugarvatn donde teníamos reservado alojamiento pasando por la zona que devastó el volcán Eyjafjalla al derretir con su erupción el glaciar que lo cubría visión que nos impresionó bastante, el volcán, al fondo emitía vapor y parecía una inocente montaña con una nube encima.

Al llegar por la tarde a nuestro destino, Láugarvatn nos recibió el cántico de los chochines islándicos y de los zorzales alirrojos, junto con una lluvia ligera pero continua, surgiendo sobre el lago un bello y doble arco iris.

13 de julio: 

El albergue de Láugarvatn, está situado junto al lago del mismo nombre, del cual surgen emanaciones geotérmicas. El edificio es la residencia de unos campos deportivos que rodean la zona y donde coincidimos con un grupo de animosos ornitólogos suizos de edades bastante avanzadas que viajaban con autobuses, guías y con sus parejas, hecho este que nos llamó grandemente la atención, porque nuestras chicas no se vienen a ver pájaros con nosotros ni atadas…

En el lago, había colimbos chicos, un colimbo grande, porrones bastardos, nos llegaba el canto del chochín islándico desde el abetal cercano, donde también había zorzales alirrojos y pardillos sizerines, abundaban por las istalaciones de la zona ostreros, agachadizas, archibebes comunes y algunas agujas colinegras, págalos parásitos, fulmares…

Por la mañana, partimos con una jornada bastante turística que nos llevó primero a Haukadalur donde se encuentran 5 géiseres y de donde toma su nombre este curioso fenómeno. Geysir significa ”lo que expulsa” y hace referencia al fenómeno de eyección intermitente de agua.

El Gran Geysir en la actualidad está inactivo quedando solo una zona encharcada en su lugar, pero a pocos cientos de metros de allí el géiser Strokkur ha tomado su relevo, es impresionante, cada pocos minutos lanza en mitad de un gran estruendo una columna de agua hirviente a alturas superiores a los 20 metros, acompañan este panorama fumarolas por diversos lugares. En Geysir vimos Bisbita común, zorzal alirrojo, pardillo sizerín y agachadiza común.

      Geysir Strokkur en acción. D. Bañuls.

 

Bisbita Común. J. Ramos.

Juvenil de Escribano Nival. T. Zaragozí.

La furgoneta con la que dimos la vuelta a Islandia. F. Camuñas e hijos.

Preparados para abandonar Islandia. T. Zaragozí.

El famoso caballo Islandés. D. Bañuls.

Después nos acercamos a las cataratas de Gullfoss donde el rio Hvítá se despeña por una falla cayendo por una cascada doble a una profunda garganta con unos 30 metros de caída. Su nombre Gullfoss, la “Cascada Dorada” hace referencia a los fenómenos de refracción que la luz solar crean en la permanente nube de agua vaporizada que forma la catarata… cosa que tuvimos que creernos como cuando estudiábamos el catecismo porque sol no vimos pero si un intenso aguacero que nos obligó a regresar al coche… reanudamos la húmeda visita minutos más tarde cuando cesó la catarata celestial que nos “duchó y refrescó” tan amablemente.

Al volver por donde habíamos ido, al pasar nuevamente por Geysir, vimos que salía el sol y sin pensárnoslo dos veces volvimos a pasarnos por el gran géiser Strokkur pudiendo, ¡Por fin! Hacer algunas fotos con cielo azul.

Finalmente acabamos nuestro recorrido turístico en Pingvellir, precioso valle cruzado por la falla de Almanngjá, parte de la Gran Dorsal Atlántica formada por la separación de las placas tectónicas euroasiática y americana siendo este lugar el único punto de afloramiento a la superficie partiendo en dos la zona. Históricamente este es un lugar de gran importancia para los islandeses, puesto que en el año  930 los diferentes clanes vikingos se pusieron de acuerdo en este sitio para formar un estado bajo la forma de una república en un punto que se conoce como la Roca de la Ley. (Pingvellir significa la “Llanura del Parlamento”).

La falla esta recorrida por el cauce del rio Öxará (Hacha) y en la llanura destaca el lago Pingvallavatn, el lago mas extenso de Islandia. En este sitio vemos Bisbita común, zorzal alirrojo, pardillo sizerín, agachadiza común, colimbos, varias parejas de ánsares comunes, charranes árticos, cuervos, y orquídeas en el pasillo formado por la falla.

Al atardecer, llegamos nuevamente a Keflavik, disfrutando de nuestros conocidos habitantes de la laguna frente al hipermercado Bonus: gaviones atlánticos e hiperbóreos, gaviotas sombrías, gaviotas argénteas, un bandito de 10-15 correlimos comunes y un par de vuelvepiedras.

14 de julio:

Este último día en Islandia se despidió de nosotros con un sol esplendido, partimos pronto hacia el aeropuerto para regresar a España puesto que teníamos que estar allí antes de las 12 y antes de esto debíamos devolver la furgoneta a la empresa de alquiler.

Cuando llegamos nos enteramos que el vuelo ha sido retrasado por problemas de control aéreo en España; nuestros queridos controladores, aunque no estaban de huelga, no daban por lo visto el placet para el vuelo. Deberíamos haber llegado sobre las 21 horas a España, pues bien, salíamos de Keflavik a las 21’30 h. tras pasar todo el día en el aeropuerto llegando de madrugada muy avanzada a El Altet.

Para nosotros casi una anécdota, puesto que nos quedábamos en Alicante, pero un verdadero trastorno para otros pasajeros que tenían enlaces trastocados por el retraso.  

                                                                  Alicante Septiembre de 2010 

                                                                  David Bañuls Patiño

                                                                  Fernando A. Camuñas Mohinelo

                                                                  Fernando Camuñas Ripoll

                                                                  Jaime Camuñas Ripoll

                                                                  Luis Fidel Sarmiento

                                                                  Antonio Jacobo Ramos Sánchez

                                                                  Toni Zaragozí Llenes

 

 

 

 

Arao de Brunnich. L. Fidel.

Gaviota Groenlandesa en Húsavik. J. Ramos.

Frailecillos. T. Zaragozí.

Archibebe Común. F. Camuñas e Hijos.

 

Gavión Hiperbóreo. D. Bañuls.

Correlimos Oscuro. L. Fidel.

Colimbo Grande. J. Ramos.

Alca en Látrabjarg. T. Zaragozí.

Angelica archangelica. F. Camuñas e Hijos.

Ostrero. D. Bañuls.

Correlimos Oscuro. L. Fidel.

Lagópodo Alpino. J. Ramos.

Acantilados de Látrabjarg. T. Zaragozí.

Pareja de Serretas Medianas. F. Camuñas e Hijos.

Gaviota Tridáctila. D. Bañuls.

Pollo de Chorlito Dorado. J. Ramos.

Fotografiando al borde de un acantilado en Látrabjarg. T. Zaragozí.

 

Arao Aliblanco. F. Camuñas e Hijos.

Chorlito Dorado sacando pecho. D. Bañuls.

Charrán Ártico en su nido. J. Ramos.

Hembra de Escribano Nival. T. Zaragozí.

Charrán Ártico y pollo. F. Camuñas e Hijos.

Alca. D. Bañuls.

Húsavík. A. Ramos.

Jacobo fotografiando el doble arcoiris. T. Zaragozí.

Viola tricolor. F. Camuñas e Hijos.

Colimbo Grande con una presa. D. Bañuls.

Pardillo Sicerín alimentándose. J. Ramos.

Lagópodo Alpino. T. Zaragozí.

Dactylorhiza maculata. F. Camuñas e hijos.

Zarapito Trinador. D. Bañuls.

Trío de Camuñas a bordo del ferry. J. Ramos.

Temporal. T. Zaragozí.

Familia de Colimbos Chicos. F. Camuñas e hijos.

Charrán Ártico. D. Bañuls.

Havelda. J. Ramos.

Correlimos Oscuro. T. Zaragozí.

Gaviota Sombría. F. Camuñas e hijos.

Iceberg en Jökulsárlón. D. Bañuls.

Foca en Ósar. J. Ramos.

Geysers. T. Zaragozí.

Thymus praecox. F. Camuñas e hijos.

Ánsar Común en el lago Pingvallavatn. D. Bañuls.

Gaviones Hiperbóreos y Eiders en una playa. J. Ramos.

Patriksfjördur. T. Zaragozí.

Fulmar. F. Camuñas e hijos.

Joven Gavión Hiperbóreo. D. Bañuls.

Alca. J. Ramos.

Cementerio con vistas al océano. T. Zaragozí.

Un supermercado Bonus. F. Camuñas e hijos.

Archibebe Común. D. Bañuls.

Arao de Brunich. J. Ramos.

Observando. T. Zaragozí.

Armeria maritima. F. Camuñas e hijos.

Fulmar a ras de las olas. D. Bañuls.

Familia de Silbones. J. Ramos.

Charrán Ártico atropellado. T. Zaragozí.

Jökulsárlón. F. Camuñas e hijos.

Gaviota Sombría. D. Bañuls.

Falaropo Picofino. J. Ramos.

En la carretera. T. Zaragozí.

Colimbo Grande. F. Camuñas e hijos.

Frailecillo. D. Bañuls.

Toni en acción.

Jacobo en acción.

Luis en acción.

Fernando en acción.

Fernando jr. en acción.

Jaime en acción.

David en acción.

 

 

 

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